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Cómo migrar a "la nube" sin morir en el intento Por Edgar Vásquez Cruz

Utilizar la nube para migrar servicios y reducir costos en infraestructura es uno de los mejores sucesos que le han ocurrido a las empresas en años recientes; sin embargo, los riesgos asociados con esta decisión pueden ser altos y están relacionados no sólo con la falta de software para protegerse sino con la ausencia o la falta de cumplimiento de políticas de seguridad, lo que aunado a la falta de confianza en este nuevo elemento genera un nuevo paradigma.

Recientemente Intel Security dio a conocer el estudio: ¿Cielos Azules en el Horizonte? El estado de la adopción de la nube, un informe global que muestra la necesidad de que los proveedores de tecnología ayuden a negocios, gobiernos y consumidores a comprender la creciente adopción de la nube así como los pasos necesarios para brindarles seguridad. En este documento se muestra la visión sobre la evolución y el futuro de la computación en la nube, en donde se puntualiza que el uso que hacemos de esta plataforma informática se expandirá y las consecuencias de nuestra dependencia tendrán enormes ramificaciones tanto para consumidores como para empresas. Algunas personas consideran esto incluso, como un punto de inflexión en las tecnologías de la información.

Por otro lado el estudio Know Your Cloud promovido en 2013 por Intel Security (antes McAfee) muestra que las empresas están más preocupadas por la seguridad en sus puntos de acceso o sus servidores de correo, que en los servicios que contratan en la nube.

El estudio, realizado entre 160 clientes de McAfee evidencia que 56 por ciento de las compras de servicios públicos en la nube, en empresas de más de 20 mil empleados, son hechos directamente a proveedores, sin pasar por el departamento interno de TI; mientras que en las empresas con menos de mil empleados el porcentaje sube hasta 64 por ciento.

Quizá a causa de esta situación las tres principales preocupaciones de las empresas estudiadas en este informe son la pérdida de datos o bien la fuga de los mismos (73 por ciento en promedio); el control del acceso y la autentificación (66 por ciento en promedio), así como el monitoreo de la seguridad y la administración de incidentes y su visibilidad (55 por ciento en promedio).

Las cifras muestra que en todas las empresas del estudio, ya sean desde menos de 1000 hasta más de 20 mil empleados, el departamento interno de TI no tiene todo el control en la adquisición de servicios en la nube y, por consiguiente, no puede establecer políticas de seguridad para reducir riesgos de fugas de información.

Información sensible en la nube, un reto de seguridad

De acuerdo con el documento Orchestrating security in the cloud elaborado por SANS™ Institute, con el respaldo de Intel Security y publicado en septiembre de 2015, la clase de datos que comúnmente almacenan o procesan en la nube pública los 486 profesionales de las TIC entrevistados para el estudio, son: con un 52 por ciento, datos sobre inteligencia de negocios e información financiera y contable; con 48 por ciento información sobre los registros de empleados; 40 por ciento información personal de sus clientes; en tanto que 20 por ciento de los encuestados aseguró que también la usan para guardar y procesar información sobre propiedad intelectual.

De esta forma, la encuesta muestra que las tres clases de datos almacenados en la nube están entre los más sensible que una empresa puede manejar y que son parte del núcleo de su negocio, por lo que la ausencia de políticas de seguridad, así como de procedimientos autorizados para manejar esa información podría, incluso, poner en riesgo a toda una organización.